martes, 23 de agosto de 2011

EL HOMBRE REBELDE

"¿Qué es un hombre rebelde? Un hombre que dice no. Pero negar no es renunciar: es también un hombre que dice sí desde su primer movimiento...

¿Cuál es el contenido de ese "no"?. Significa, por ejemplo, "las cosas han durado ya demasiado", "hasta ahora sí; en adelante no", "vais demasiado lejos", y también "hay un límite que no rebasaréis". En suma, ese "no" afirma la existencia de una frontera...

La rebelión vá acompañada de la idea de tener uno mismo, de alguna manera y en alguna parte, razón...

Hay en toda rebelión una adhesión completa e instantánea del hombre a una cierta parte de sí mismo... Hasta entonces se callaba (ese hombre rebelde), al menos, abandonado a esa desesperación en que se acepta una condición, aunque se la juzgue injusta. Callarse es dejar creer que no se juzga ni se desea nada y, en ciertos casos, es no desear nada en efecto... Pero desde el momento en que habla, aunque diga no, desea y juzga...

No todo valor implica la rebelión, pero todo movimiento de rebelión invoca tácitamente un valor. ¿Se trata al menos de un valor?...

Con la pérdida de la paciencia, con la impaciencia, comienza, por el contrario, un movimiento que puede extenderse a todo lo que era aceptado anteriormente. Ese impulso es casi siempre retroactivo...

El movimiento de rebelión lo lleva más allá de donde estaba en la simple negación...

La conciencia nace con la rebelión...

Se advertirá ante todo que el movimiento de rebelión no es, en su esencia, un movimiento egoísta. Puede haber, sin duda, determinaciones egoístas. Pero la rebelión se hace tanto contra la mentira como contra la opresión...

El movimiento de rebelión es más que un acto de reivindicación, en el sentido fuerte de la palabra...

¿Quiere decir esto que ninguna rebelión está cargada de resentimiento? No, y lo sabemos harto bien en el siglo de los rencores. Pero debemos tomar esta noción en su sentido más amplio so pena de traicionarla y, a este respecto, la rebelión rebasa el resentimiento por todos lados...

Aparentemente negativa, puesto que nada crea, LA REBELION ES PROFUNDAMENTE POSITIVA, pues revela lo que hay que defender siempre en el hombre...

EN SOCIEDAD, EL ESPÍRITU DE REBELIÓN NO ES POSIBLE SINO EN LOS GRUPOS EN QUE UNA IGUALDAD TEÓRICA ENCUBRE GRANDES DESIGUALDADES DE HECHO...

El hombre rebelde es el hombre situado antes o después de lo sagrado, y dedicado a reivindicar un orden humano en el que todas las respuestas sean humanas, es decir, razonablemente formuladas...

Es cierto que el hombre no se resume en la insurrección. Pero la historia actual, con sus negaciones nos obliga a decir que la rebelión es una de las dimensiones esenciales del hombre. Es nuestra realidad histórica. A menos que huyamos de la realidad, estamos obligados a encontrar en ella nuestros valores...

Se anuncia así el verdadero drama del pensamiento sublevado: Para ser, el hombre debe sublevarse, pero su rebelión debe respetar el límite que ella descubre en sí misma, allí donde los hombres, al unirse, comienzan a ser. El pensamiento rebelde no puede, por lo tanto, prescindir de la memoria: es una tensión perpetua. Al seguirlo en sus obras y sus actos tendremos que decir en cada caso si permanece fiel a su nobleza primera o si, por cansancio y locura, la olvida, al contrario, en una embriaguez de tiranía o de servidumbre...

A partir del movimiento de rebelión, tiene conciencia de ser colectivo, es la aventura de todos... El mal que experimentaba un solo hombre se convierte en una peste colectiva... Pero esta evidencia saca al individuo de su soledad. Es un lugar común que funda en todos los hombres el primer valor. YO ME REBELO, LUEGO SOMOS."

Albert Camus (1951)

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