viernes, 16 de septiembre de 2011

Iniciado por Ricardiano Ver Mensaje


... Estoy agotado de la eterna caída que estamos viviendo. Y aunque siempre he tenido claro que al final del tunel lo único que hay es un abismo del que veremos como salimos, soy de los que pensaba que esta vez podía ser diferente. Al contrario que gran parte del foro yo no dudo de la mala sangre que corre por el pueblo español y que finalmente ésta estallará. Violencia? No lo duden, de un día para otro, quizá en el momento menos pensado...Pero estallará, porque cuando se aplica violencia a la gente está acaba devolviendo violencia. Y no somos precisamente un pueblo manso como algunos parecen creer. Solo nos tienen que hinchar las narices lo suficiente. Y lo harán, vaya si lo harán. Y nos saldrá la mala leche, vaya si nos saldrá.

En fin, que tenía esperanzas que esta vez fuese diferente. Creía, aún no he perdido toda la esparanza, que cuando llegase el momento esa violencia, por una vez, se canalizaría contra los que nos han conducido a esta situación. Y no como siempre, contra el vecino, contra el maestro, el pepito, el inmigrante, el autónomo... Contra el cabeza de turco que proponga el sistema.

Leyendo el resto del foro, escuchando a la gente por la calle cada vez me quedan menos esperanzas. La maquinaria propagandística funciona a toda marcha creando polémica y enfrentado a la gente.




Mis felicitaciones por su post. Así es. Los que están en el poder van a intentar por todos los medios perpetuarse en el mismo, salir impunes de todos los actos malvados, amorales e incluso los delictivos que han cometido.

Como siempre, aplicarán el "divide y vencerás", e intentarán que la gente esté bien entretenida rompiéndose la crisma entre ellos mismos, dirigiendo su odio contra los que tengan más cercanos y a mano. Mentiras, manipulaciones, engaños, entrega de chivos expiatorios (si no queda más remedio y a ser posible inocentes, para que todos los culpables, -ellos mismos- queden libres). Nada nuevo bajo el sol ¿o no?

Depende de nosotros que sea así, por lo menos ahora. Esta vez intentarán más de lo mismo. Tirarán del manual del poder "clásico", de estos últimos 70 años. El problema es si funcionará o no en una situación nueva, totalmente "desconocida", ya que estamos dentro de una crisis sistémica y todavía no sólo no se sabe si a ciencia cierta funcionará; y, si lo hace, en qué medida, con cuanta efectividad, con cuanto alcance, durante cuanto tiempo, si será eficaz en la mayor parte de la población o no; se desconoce si habrá deriva democrática y caída de regímenes plutocráticos hacia otros más autoritarios o radicales. Sólo nos hablan de sus temores populistas, pero estos caciques actuales temen y muy mucho, el terror blanco de Robespierre, claro está.

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Leamos lo que afirmaba SANTIAGO NIÑO BECERRA ayer, en La Carta de la Bolsa:

"... Mi opinión. Se sabe mucho más de lo que se dice, pero no se dice; ¿por qué?, pues porque el mañana es tan horroroso que no se tiene una idea clara de las implicaciones que va a tener, entre otras cosas porque no hay referencias históricas a eso que va a pasar y, en consecuencia, no se tiene una visión clara de qué hacer. Y ahí viene lo de la falta de un plan: cada cual tiene su plan, pero no existe un plan.

Desde Mayo del 2010 la crisis: tendencia decreciente, pero aún amortiguada con ecos pasados; ya se han acabado: Agosto ha sido el rumor del agua desbordando el dique, el Otoño y el Invierno será la avalancha; una avalancha amortiguada, pero una avalancha al fin y al cabo.

Y sólo entonces quienes tienen que sentarse alrededor de la mesa se sentarán en torno a ella.

¿La gente, la población?. Imagínenselo"...


Pues eso. Cada palo intentará aguantar su vela, sobrevivir. El futuro es muy, pero que muy incierto y hay muchos poderosos, muchos ricos que sí que tienen mucho que perder. Siempre ha existido mucha riqueza, y muy concentrada en pocas manos, por todo el mundo, en todas las épocas.

No nos quepa la menor duda de que, en un panorama tal, la violencia aflorará y es obvio afirmar que los ricos y políticos y poderosos, ahora sí (y siempre), pero especialmente ahora, temen mucho, pero que muy mucho esa violencia, este tipo de violencia: ya que no es "su" violencia (sea legal, económica, militar, educativa), no procede de ellos, no es administrada por ellos en sus orígenes, es muy compleja y difícil de reconducir, aparte de que puede suponerles no sólo el final de su chollo, sino su propio final. Estamos ante otra nueva época y el manual del poder que emplean es antigüo, era para la otra época. Está por ver que les funcione y si les funciona que sea a pedir de boca.

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Un saludo a todos y gracias por sus aportaciones.

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