viernes, 16 de septiembre de 2011

Iniciado por Sardinita en lata Ver Mensaje

Ciencia ficción contable firmada por Goldman Sachs que se tragaron todos los burrócratas europeos, sin poner la más mínima objeción durante años.

Quiero aportar mi pequeño gramito de carnaza a todos los foreros de este hilo, señalándo que (a mi modesto entender) estamos ante una nueva escenificación de la tragi-comedia griega. En este segundo acto, observamos claramente cómo el Director de Escena (Alemania) ha logrado desviar la atención de los espectadores sobre el objetivo perseguido por la trama.

Burbufilia ha expuesto un gráfico en el que se observa claramente cómo los mayores acreedores de esta deuda griega son: la propia banca griega, el BCE, el FMI y la banca francesa. Mientras todos nos fijamos en la escenificación de los dos actores que llevan el peso de este acto: el actor alemán y el actor griego (que han preparado conjuntamente y ensayado varias veces la escena) desvían la atención de la jugada clave. El lunes, con la apertura de las bolsas, Grecia habrá recomprado estos bonos con una significativa quita (lo que los alemanes denominan "participación voluntaria de los acreedores privados"), esto es, miel sobre hojuelas para sus paupérrimas cuentas públicas.

El altercado dentro del BCE únicamente expone que los objetivos y directrices marcados por los políticos europeos, priman sobre el sentido común de un banquero central, que a la postre se ha de limitar y doblegar a cumplir órdenes. El BCE tiene su balance hasta arriba de miles de papelitos que no valen nada, que incluso valen menos que el propio papel con el que se imprimieron (deuda de Portugal, Irlanda, Grecia, Italia, España). Si se continúa a este ritmo de compra de deuda basura, dentro de 2 semanas será imperativo que Europa recapitalice al BCE, porque literalmente está quebrado.

Se hace patente que la postura/opción de "rescate" defendida por el mayor acreedor europeo, Alemania, es la que se ha llevado el gato al agua: sistema de quiebras ordenadas, en cola, con la ropa interior bien limpia, que esto es Europa.

Por otra parte, una default traumática de Grecia, bien televisada y escenificada como si de una tragedia épica se tratase, proporciona un arma poderosa y eficaz a los políticos europeos dirigentes: el miedo. Se ha metido tanto miedo a Europa y, sobretodo, tan bien dosificado que cualquier población afectada por problemas económicos serios en la Europa del sur vá a aceptar, casi sin rechistar, cualquier medida económica que se le ordene desde Bruselas, antes que "terminar como Grecia y su población".

Observemos que este segundo acto "trágico" se incardina en el tiempo, con el desenvolvimiento de la intervención de iure (cambios constitucionales) y de facto (con compra semanal de bonos de deuda pública) de Italia y España. No es lo mismo rescatar en alta mar a un barco de pesca o un yate mediano en problemas (se puede realizar con un sólo remolcador), como Grecia, Portugal, etc que el rescate a un gran carguero o trasatlántico, tipo Italia y España. Sobretodo, primando el interés europeo prioritario sobre Italia, cuyo Norte industrializado forma parte de facto de la banana blue.

La fecha elegida, un vencimiento de pago de bonos griegos, no es baladí. Es un sí o sí, por decreto, a la participación "voluntaria" de acreedores privados, porque si no se aceptan mis quitas, el lunes default a los cuatro vientos.

¿Qué decir de lo mal, tarde y nunca de las decisiones de los políticos europeos en estos temas económicos que no se haya expresado por este foro? A la jaula de grillos habitual se le añaden las correspondientes puñaladas traperas de la lucha por el poder.

El hecho es que una mayoría de los caciques locales y provincianos del sur de Europa están tomando nota del show y ya tienen los huitos por corbata. O cumples a rajatabla nuestro largo y dilatado programa de reformas económicas o te rescatamos.

Para mí, de momento, queda todavía lejos en el tiempo la desaparición del euro motivado por el hecho griego que presenciamos. A medio plazo sí, pero por otros motivos: como puede ser la evolución de la moneda dentro del surgimiento de Eurolandia, como estado soberano. La propaganda anglosajona de la desaparición del euro, detrás de la cuál se esconden Londres y Washington para ocultar sus miserias y quiebra económica cumple muy bien su función de pantalla.

A grandes rasgos, el mal llamado "rescate" de un país miembro del euro tiene 2 vertientes claves: la política y la económica. Si se opta por la económica, se rescata al país, con un alto coste económico, que se repercute a los ciudadanos europeos, pero se mantiene el objetivo de unidad política comunitaria, ayuda entre miembros, etc, etc.

En el caso (cada vez más lejano) de optar por la vertiente política, uno se ahorra el coste económico, pero ha de pagar un coste político muy elevado, ya que se rompe el mito fundacional de Unión Europea: se expulsa al país del euro. Internacionalmente se hace "palpable" que Europa no ha sido capaz de rescatar a uno de sus miembros más pequeños y débiles, condenándole al frío invierno económico, fuera de la casa común, a intentar sobrevivir en plena intemperie a 40 grados bajo cero. La credibilidad, solvencia y fortaleza de Europa como potencia económica se vería seriamente dañada y cuestionada.

Esta escenificación que estamos presenciando es totalmente intencionada y dirigida.

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Les dejo también esta opinión de otro hilo interesante sobre Grecia:



"Castguer
Visillero Killer


El crack del capitalismo neoliberal –léase, “la crisis”- abrió en 2008 una oportunidad óptima para construir una Europa mejor. Para ello había que poner coto al dictado financiero y meterse en una profunda revisión institucional que diera un carácter ciudadano y social a una Unión Europea que fue construída a la medida de los negocios. Un “New Green Deal”, como se decía entonces, que utilizara la crisis para afrontar la super crisis del cambio climático y la transición energética. Para meterse en algo así había que arriesgarse, como hizo Gorbachov en la URSS, tener ideales y ser valiente. Demasiado para los políticos rutinarios que dominan el paisaje entre Lisboa y Varsovia. Así que siguieron con lo mismo. Con ello repiten la conducta de la era Brezhnev en la URSS, que evitó una crisis por la vía de negarla, lo que condujo a una crisis mucho mayor, con quiebra del superestado soviético veinte años después. No hay duda: esta gente nos lleva ahora a un segundo batacazo. Y no será en veinte, sino en bien pocos años.

Hacen creer que la crisis consiste en la insolvencia de los países del sur, sugiriendo colisiones de interés entre ciudadanos griegos y alemanes, cuando el problema está en el capital en su conjunto, porque los principales bancos europeos alemanes, franceses y británicos están implicados y expuestos hasta el cuello por la explosión de las burbujas inmobiliarias de todos ellos. En lugar de actuar en el orden de cosas que llevó a la crisis, es decir contra la desregulación neoliberal, Bruselas y Berlín, y detrás todos los demás, mantienen ese orden poniendo dinero en los países periféricos. Con ello sólo ganan tiempo con un mecanismo que se parece mucho a una pirámide financiera que sólo altera la estructura de la deuda, nacionalizándola, y no su monto.

El negocio de la financiación privada de los estados

En Grecia la deuda no disminuye, sino que crece. Lo único que disminuye es la exposición del sector privado (bancos, aseguradoras y fondos), gracias a la nacionalización de los riesgos que practica el Banco Central Europeo (BCE) con sus compras. Uno de los problemas es que los estados se financian a través de los mercados, y no directamente vía el BCE.

El BCE presta dinero a un interés de 1,25% a los bancos, que a su vez se lo prestan a los estados a intereses mucho mayores. A Austria, por ejemplo, se lo prestan a un interés del 4,05%. Si el país hubiera sido financiado directamente por el BCE en 2010 se habría ahorrado 4600 millones de euros. En el mismo escenario Alemania se ahorraría 25.000 millones anuales. Y el fardo de Grecia sería menos pesado.

Actualmente Grecia está pagando un interés medio del 4,68% por su deuda, lo que representa que Atenas paga 15.900 millones anuales sólo de intereses, sin reducir un céntimo su deuda. Es decir, dedica el 29% de sus ingresos anuales (55.600 millones) al pago de intereses: casi un euro de cada tres va para los bancos, sin cuya desregulación e irresponsabilidad (invirtiendo en negocios meridionales tan estúpidos y fantasiosos como rentables) nunca se habría llegado al actual problema. Si en lugar de ese esquema el BCE prestara el dinero a un interés, digamos, del 0,5%, Grecia habría pagado por intereses 1700 millones en lugar de los 15.900 y se habría endeudado por 6.400 millones en lugar de por 20.600 millones.

Manda el politburó

Desde hace casi tres años, el BCE viene practicando esta subvención a la banca privada a cuenta del contribuyente sin que las instituciones digan ni pío al respecto. Desde hace un año el seudónimo de esta subvención pública a los bancos se llama “rescate de Grecia”, “rescate de Irlanda”, “rescate de Portugal” (con mucho dinero español en riesgo), etc.

Nuestros parlamentos e “instituciones democráticas” tienen en este proceso un papel parecido al de la Asamblea Suprema del Pueblo de Corea del Norte sobre el devenir del país, es decir igual a cero. Quien manda es un politburó no electo de poderes fácticos oligárquicos. Desde la central (Bruselas, Berlín, FMI) ese politburó ha chantajeado descaradamente a Grecia diciéndole textualmente que si no aprobaba nuevos recortes sociales y privatizaciones no le concedería los nuevos créditos del segundo rescate e incluso le retiraría los ya acordados. Es lo que Marlon Brando designa en “El Padrino”, como hacerle a alguien,“una propuesta que no podrá rechazar”.

El nuevo ministro de finanzas griego, Evangelos Venizelos, reconoce que el gabinete de Atenas no gobierna sino que se limita a “cumplir órdenes”. El diario Kathimerini constata que, “un país al completo ha sido convertido en provincia de un imperio más económico que político, que, a su vez, está secuestrado por toda una serie de compañías de inversión y agencias de calificación con monstruosos poderes y codiciosas aspiraciones”.

Recortar, privatizar, enloquecer

Con el segundo paquete de rescate, Grecia deberá recortar gastos por valor de 28.000 millones hasta el año 2015, el 12% de su PIB. Esa nueva mordaza asfixiará aun más toda perspectiva de crecimiento. Los impuestos aumentarán, pero no se recaudará más porque muchos ciudadanos se negarán a pagarlos en protesta. Otros 50.000 millones se deberán obtener mediante privatizaciones de 850 puertos, 39 aeropuertos, autopistas, ferrocarriles, casinos, bancos, compañías eléctricas y hasta de la lotería nacional, pero muchos observadores consideran que, incluso a precios de ganga, todo eso será complicado de vender. El motivo es que en el politburó ya no se discute si Grecia quebrará, sino cuando lo hará y en qué condiciones. Ante la perspectiva de una quiebra y de un regreso al dracma, nadie comprará nada griego, por barato que se lo ofrezcan.

El saqueo de Grecia es una empresa puramente destructiva y cortoplacista. Más allá de una defensa inercial de intereses egoístas, lo más probable es que el politburó no tenga ni idea de adonde nos lleva. De lo que se trata ahora es de organizar una “quiebra suave” para Grecia, lo menos traumática posible para el conjunto del sistema europeo y seguir tirando. Después ya se verá.

El horizonte es un colapso social en Grecia. Se invita a toda una sociedad a enloquecer y postrarse. El régimen político acorde con una sociedad enloquecida no es la democracia, ni siquiera su actual caricatura, sino la dictadura. Eso es lo que ocurre cuando los ahorros de toda una vida pasan de alcanzar para una jubilación digna a costear un par de zapatos, como ocurrió en 1992 en la Rusia de Boris Yeltsin, instaurador, en 1993, de la actual autocracia presidencial-oligárquica rusa con el aplauso de Occidente. La actual política europea apunta a desmantelar las conquistas y logros de medio siglo. Ya ocurrió en América Latina, ya ocurrió en Rusia. Ahora lo están imponiendo en Grecia, pero después de Grecia vienen los demás, primero Irlanda y Portugal, luego España, Italia. Detrás aparece Francia. Hasta en la supuestamente exitosa Alemania es patente la degradación laboral y social.

Estamos en los primeros compases de una reacción, conservadora y catastrófica, de ámbito europeo. No creo que los europeos sean tan mansos como los rusos de los años noventa. Con su próximo gobierno postfranquista de mayoría absoluta y sus indignados, que han venido para quedarse, España podría ser un escenario central. Ha quedado claro que el “New Green Deal” europeo es completamente imposible sin intervención de la ciudadanía. Nos esperan grandes acontecimientos".

GENTILEZA DE : Demos


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Un saludo y gracias a todos por sus aportaciones. Argumentos expuestos en la prensa como que "toda la población griega, española... vivió por encima de sus posibilidades" no deja de ser una descripción errónea, interesada y una mentira, como toda generalización realizada por parte de políticos.

Estoy harto de ver a muchas amas de casa españolas, cómo a la hora de comprar comida diariamente, se pasean por dos o tres tiendas de alimentación o supermercados, comparando precios, ¡antes de llevarse a casa 1 kg de platanos o manzanas, para ahorrarse 20ó 30 céntimos de euro! Estas madres, abuelas, ¡no viven por encima de sus posibilidades! y para más inri son verdaderamente mejores economistas que muchos de los que publican diariamente en los Mass Mierda.

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